
Un buen amigo, me hablo una vez
sobre el mito de las almas gemelas.
Se dice que antiguamente, en el tiempo de los Dioses
los seres humanos eran criaturas
con dos cabezas, cuatro piernas y cuatro brazos.
Los Dioses, apoderados por la envidia, desiden terminar
con la perfeccion de los seres humanos
a tal punto de separarlos
tan solo dejandolos, con una sola cabeza, dos brazos y dos piernas.
Desde ese momento, las desesperadas mitades intentan encontrarse
sin lograr demaciado.
Asi parte el mito de las almas gemelas.
Ahora en el siglo XXI, se habla del principe azul
como el complemento perfecto de pareja.
Despues de dar millones de vueltas sobre el tema
creo que todo se resume a un tipo de enamoramiento
que nos hace creer haber encontrado alma gemela o principe azul.
Si, nos sentimos en las nubes y cantamos por los pasillos.
Cuando miro a mi alrededor, me encuentro con bellas parejas
que comparten su amor con el mundo entero.
Visten similar, se peinan acorde y hasta hablan de la misma forma.
Van por el mundo creyendo ser almas gemelas. Yo creo en la monotonia.
Pienso que para tener a alguien "alma gemela", tiene que ser completamente opuesto
es desir, complemento.
Impulsiva-Estructurado.
La pareja asi, demuestra el equilibrio y complicidad.
Hacen locuras, pero no tantas.
Son responsables, pero no tanto.
Juegan a ser niños, pero no tanto.
Tienen miedo, pero no tanto.
Se arriesgan, pero como siempre, no tanto.
Juntos son invencibles, aunque separado, no hacen mucho.
Este tipo de pareja, camina y se muestra perfecta.
El ser humano siempre ha querido igualar a Dios, en su totalidad
ya sea, clonando, como matando.
No es asesinato legal, pero si es una dolorosa separacion.
Es como si mandaran a Jason de martes 13, con su enorme cierra electrica
a cortar por la mitad a estas almas gemelas.
Sangra tanto como si fuera real.
Solo que a veces, la sangre coagula y no todo esta perdido.
Somos como Joel y Mandarina.
Aunque nos borren de nuestras mentes
siempre volveremos al lado del otro
por que es el destino, que nos une sin cesar.
Por que este Dios no es tan envidioso como los griegos
Seguiremos siendo solo uno.
