domingo, 29 de agosto de 2010

Sexo platónico




Las mujeres podemos ser mañosas, cariñosas, insoportables y maravillosas...
Yo pertenezco a una especie rara de las del rubro "bipolar"
Agridulce, de esas que saben a caramelo en un principio, pero cuando llegan al final, encuentras un limón recién exprimido.
Cuando estoy frente a un hombre, creo una gran película en mi cabeza, de cómo sería estar con él. Presentarlo en la casa, con los amigos y antiguos amores. Dar una real importancia, para ver el grado de daño que podría causar. Armo todo en mi cabeza, desde el primer beso, hasta la primera calentura.
Me gusta pensar que permanecemos juntos en una cama con petálos de rosa, iluminados con velas y champagne para acompañar. Un cuento perfecto, un amor perfecto, con el siempre perfecto y perfeccionista "final feliz" o perfecto como debe ser "Felices por siempre"...(una perfeccionista diria eso)
La realidad es diferente, mi realidad es diferente. Lo conosco, lo envuelvo, lo conquisto, lo caliento y al final arranco. Se reduce, desde un "hagamos el amor" a un "culiemos en cualquier parte".
Si vuelve a llamarme, es por que soy arriesgada y él caliente
Si no me llama es por que le da susto una mujer tan care raja
Si me llama, pero me deja plantada.. Es que, en el camino conoció a alguien mejor.
Si me llama y lo pasamos bien... No le vuelvo a contestar el teléfono...
Al final, todo se reduce a Platón, mi maestro mentor, que desde niña me enseño, que no hay nada mejor que un amor sin amor. Lejos de una obseción, asegurarse que todo es ficción.